Residencial

Aire

Este proyecto parte de una base clara y contenida, donde la arquitectura se resuelve desde la limpieza de líneas, la luz natural y una paleta neutra que aporta orden y calma.

La cocina y la zona de día se plantean como un espacio continuo, luminoso y funcional, donde los materiales se integran sin estridencias y permiten que el uso fluya con naturalidad.

Sobre esa base serena, aparecen elementos que introducen carácter y profundidad. El mural en el comedor rompe la uniformidad y aporta una dimensión más emocional, mientras que la madera y las fibras naturales suavizan el conjunto y lo acercan a una sensación más cálida y habitable.

El exterior se integra como una extensión del interior, manteniendo la misma claridad espacial pero con una relación más directa con la luz y el aire, generando un espacio pensado para parar, compartir y desconectar.

Un proyecto que equilibra contención y expresión, donde cada elemento aparece en su justa medida para no saturar, pero tampoco pasar desapercibido.

01

Base

Una arquitectura limpia que ordena y aporta calma desde lo esencial.

02

Acento

Elementos puntuales que introducen carácter sin romper el equilibrio.

03

Conexión

Interior y exterior se entienden como un mismo espacio continuo.

Diseñar para los cinco sentidos es diseñar partiendo de tu bienestar interior,
no de la contaminación externa.